miércoles, 2 de septiembre de 2015

                       LA LIBERTAD MATA

                         La tragedia de Aaron Hillel Swartz

Se suicidó a los 26 años de edad,privando al mundo de una inteligencia y personalidad deslumbrantes, aplicadas en la búsqueda y lucha por la libertad en internet.
La tragedia comenzó cuando fue acusado en 2011 de robar millones de artículos literarios a un servicio de archivo en línea,accesible únicamente mediante abono(JSTOR), descargado en este caso a través de una PC escondida en un armario del prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts(MIT). Es así que recaen sobre Aaron cargos de fraude electrónico,fraude informático y entrada ilegal e imprudente a un ordenador protegido , más daños.Sin embargo,a lo largo del año fue declarado inocente por los cargos de entrada ilegal a un ordenador y  al año siguiente,el Estado retira la acusación,aunque se mantienen los cargos federales. Es acusado formalmente y Swartz se declara inocente de los 13 cargos pero,se enfrenta a sufrir 35 años en prisión y a pagar más de un millón de dólares en multas.
La severidad de los cargos fue posible por la existencia y aplicación del Acta Federal de Abuso Computacional (18 U.S.C Sec 1030), a lo que se suma la evidente intervención del FCIC(Federal Computers Investigation Commite), una muy importante e influyente organización en cuanto a delitos computacionales,donde investigadores estatales y locales,agentes federales,abogados,auditores financieros,programadores de seguridad y policías,trabajan comunitariamente.
El juicio contra Aaron estaba programado para el 4 de febrero de 2013.La defensa solicitó prorrogarlo hasta junio pero,se decidió programar una vista previa el 25 de enero y el juicio en abril.
Se ahorcó el 11 de enero.
Una eventual situación de estas características en Uruguay, no sería encarada como delito informático legislado como tal,dado que aun no hay leyes al respecto(sí existen proyectos). Se aplicarían delitos previstos en el Código Penal que,penalizan violaciones a los derechos de autor y otros relacionados. Sin dudas, se aplicaría la Ley 17.616 sobre Derechos de Autor y derechos conexos.
El drama de Aaron Swartz, ese genio programador,escritor y activista, fue ser un cuestionador del sistema, con una inteligencia extrema que, hizo tambalear las estructuras de una forma de vida difícilmente puesta en duda. Pregonar la libertad y practicarla,sea en internet o en cualquier ámbito, siempre es un riesgo. Hay intereses económicos e incluso culturales que, no quieren interferencias que arriesguen sus beneficios y forma de insertarse en la sociedad. Aaron era una molestia,en todo sentido.Hasta ofendía con su ateísmo, en una sociedad que rechaza la no práctica religiosa. Y más grave aún, fue meterse con el bolsillo de los contribuyentes, pretendiendo regalar lo que todos cobran. Hay insinuaciones respecto a que pudo haber sido asesinado. Nada se descarta pero, Aaron comprendió que no podía vivir en un mundo que sueña a medias, que vive a medias y que teme a la libertad.-

                                      Ruben Ariel Alarcón
                                           Montevideo-Uruguay